Mostrando entradas con la etiqueta GONZALO ROJAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GONZALO ROJAS. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de mayo de 2011

ALABADO SEAS, NADIE



...................
Lo dijo alguna vez Paul Celan, poeta mío, y pudo también haberlo dicho Vallejo,
ese otro gran balbuceante del misterio: "Alabado seas, Nadie".
Si hay una palabra que he amado y sigo amando es nadie.
Porque, si somos polvo, también somos enigma y de eso estamos hechos.
Más claro: no me gusta hablar de lo inhablable, o inefable.
Todo lo demás, escribo líneas en el viento desde mi infancia, de izquierda a derecha
pero también del otro lado, porque todo es así, desde el momento que no hay
cosa que no sea otra cosa.
¿Será a eso a lo que llamamos realidad?
La poesía se adelanta y sus agujas marcan el vuelo de las aves.
Tanto se habla de la abolición del yo que dicho ocultamiento
se ha hecho sospechoso de originalismo irrisorio.
De lo que escribe uno no sabe, dijo el ítalo-argentino, Antonio Porchia, y ese sí que sabía.
Ser nadie es aquél al que no se le ve la mano, como a Dios.
Al otro, al que se oculta detrás de lo impersonal forzado, también se le ve la mano aunque la esconda.
..................
GONZALO ROJAS
Papeles Inconclusos

martes, 26 de abril de 2011

CONTRA LA MUERTE


Contra la muerte

Me arranco las visiones y me arranco los ojos cada día que pasa.
No quiero ver ¡no puedo! ver morir a los hombres cada día.
Prefiero ser de piedra, estar oscuro,
a soportar el asco de ablandarme por dentro y sonreír
a diestra y a siniestra con tal de prosperar en mi negocio.

No tengo otro negocio que estar aquí diciendo la verdad
en mitad de la calle y hacia todos los vientos:
la verdad de estar vivo, únicamente vivo,
con los pies en la tierra y el esqueleto libre en este mundo.

¿Qué sacamos con eso de saltar hasta el sol con nuestras máquinas
a la velocidad del pensamiento, demonios: qué sacamos
con volar más allá del infinito
si seguimos muriendo sin esperanza alguna de vivir
fuera del tiempo oscuro?

Dios no me sirve. Nadie me sirve para nada.
Pero respiro, y como, y hasta duermo
pensando que me faltan unos diez o veinte años para irme
de bruces, como todos, a dormir en dos metros de cemento allá abajo.

No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser,
pero no puedo ver cajones y cajones
pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto
llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver
todavía caliente la sangre en los cajones.

Toco esta rosa, beso sus pétalos, adoro
la vida, no me canso de amar a las mujeres: me alimento
de abrir el mundo en ellas. Pero todo es inútil,
porque yo mismo soy una cabeza inútil
lista para cortar, por no entender qué es eso
de esperar otro mundo de este mundo.

Me hablan del Dios o me hablan de la Historia. Me río
de ir a buscar tan lejos la explicación del hambre
que me devora, el hambre de vivir como el sol
en la gracia del aire, eternamente.

De Contra la muerte, 1964.

GONZALO ROJAS


sábado, 10 de julio de 2010

PERO LOS MESES VUELAN




Pero los meses vuelan como vuelan los días, como vuelan
en un vuelo sin fin las tempestades,
pues nadie sabe nada de nada, y es confuso
todo lo que elegimos hasta que nos quedamos
solos, definitivos, completamente solos.
Gonzalo Rojas