sábado, 29 de marzo de 2014

EL CRISTAL SPINOZA




Todo el mundo coincide en que la alegría es necesaria, pero son muy pocos los que admiten
que la necesidad es alegre. Spinoza fue uno de ellos. Entre sus vástagos, el trágico Nietzsche
y su amor al destino. ¡ Oh, pobre Friedrich !, se tomó el asunto de manera demasiado personal,
mientras que para el gallego esa necesidad alegre o esa alegre necesidad es, cómo decirlo…
cósmica, divina y de carácter impersonal. Una cálida y afectuosa amistad con el mundo,
un movimiento grato del ánimo. Grato , por ser agradecimiento, y animoso, por pertenecer
a todo lo que está vivo.

JUAN ARNAU

EL CRISTAL SPINOZA

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