lunes, 31 de agosto de 2015
NO LA AMISTAD, SINO MONTAIGNE
El frontispicio del castillo advertía:
Ya estabas aquí antes de entrar
y cuando salgas no sabrás que te quedas.
Diderot narra la parábola. En ella están mis días,
mis muchos días.
Me desviaron otros amores
y la erudición vagabunda,
pero no dejé nunca de estar en Francia
y estaré en Francia cuando la grata muerte me llame
en un lugar de Buenos Aires.
No diré la tarde y la luna: diré Verlaine.
No diré el mar y la cosmogonía; diré el nombre de Hugo.
No la amistad, sino Montaigne.
No diré el fuego; diré Juana,
y las sombras que evoco no disminuyen
una serie infinita.
¿Con qué verso entraste en mi vida
como aquel juglar del Bastardo
que entró cantando en la batalla,
que entro cantando la Chanson de Roland
y no vio el fin, pero presintió la victoria?
La firme voz rueda de siglo en siglo
y todas las espadas son Durendal.
BORGES
domingo, 30 de agosto de 2015
sábado, 29 de agosto de 2015
viernes, 28 de agosto de 2015
jueves, 27 de agosto de 2015
miércoles, 26 de agosto de 2015
martes, 25 de agosto de 2015
LOS CAMBIOS DEL ALMA
A los libros importantes se regresa irremediablemente, como decían Faulkner y Dostoievski a propósito de Don Quijote.
El primero de ellos afirmó que regresaba cada año al texto de Cervantes para ver qué cambios se habían producido en su propia alma.
lunes, 24 de agosto de 2015
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




